lunes, 11 de febrero de 2008

Otra buena cita

Otra perla más para mi pequeño archivo. Creo que ésta en particular expresa lo que verdaderamente es una buena cita: la capacidad para encerrar un mar de sabiduría en una gota de luz que resplandece:

"La vida es aquello que va sucediendo mientras tú te empeñas en hacer otros planes" - John Lennon

jueves, 7 de febrero de 2008

Las tres opciones de la derecha española

La derecha española tiene, desde la llegada de la Democracia, un problema. Un problema que en algunos períodos ha estado latente y en otros ha creado profundas brechas, y al que desde la propia derecha se le han aplicado parches que, con mejor o peor fortuna, siempre han sido temporales. A día de hoy esta enfermedad la está fracturando por dentro con una virulencia inusitada.

Me refiero a un problema de identidad: en el tiempo que llevamos de legislaturas constituidas, las derecha en su conjunto no parece haber estado nunca segura de su papel. Inquieta, desasosegada, menos unida de lo que ha aparentado. No acaba de encontrar su lugar, su nicho en nuestro particular ecosistema político.

Esto es así porque desde la transición han pugnado en la derecha democrática española (más o menos abiertamente) varias corrientes, varias tendencias con conceptos distintos del papel de un partido conservador, sin que ninguna llegase a afirmar una hegemonía duradera. Huelga decir que con "derecha" me refiero al PP (ex AP), que es el único partido de ámbito nacional relevante en esta región del mapa ideológico. Así, cabe distinguir en él tres escuelas: la de Fraga, la de Aznar y, más recientemente, la de Aguirre.

Fraga, fundador de AP, representa la derecha española más razonable, con una propuesta conservadora moderada claramente democristiana y bastante pragmática, a la que no le cuesta dialogar. Sus representantes actuales son algunos de los mejores activos del PP: Núñez Feijóo, Gallardón, Piqué o Rato (estos dos últimos en la reserva). Esta derecha se encuentra cómoda en el entramado constitucional y suele hacer gala de un elegante fair play.

Aznar, por el contrario, es el adalid de ayer y mito de hoy de un sector algo menos numeroso pero potente, representado por los hombres fuertes de la oposición Acebes y Zaplana, a cuyo socaire se ha situado el tibio Rajoy. Se trata de una derecha mucho más conservadora, con posiciones ideológicas más extremadas y agresivas, y que sólo se encuentra en su salsa cuando puede gobernar sin preguntar a nadie. Este ala del PP, inicialmente modesta, se creció enormemente con los éxitos de Aznar, que la aupó a la dirección del partido. Aunque no es en modo alguno extrema derecha, tiene el mérito de haber logrado absorber y civilizar la mayoría de ésta, desactivándola.

La condesa consorte Aguirre, por su parte, lidera una corriente minoritaria pero en ascenso, que podríamos calificar como el ala neocon del PP. Se trata de una derecha que combina una ideología conservadora tradicional, de marchamo católico, con un programa profundamente neoliberal. Aunque pone efectivamente en práctica sus ideas, su discurso no acusa ninguna influencia teocon: por más que dé subvenciones públicas a asociaciones católicas antiabortistas, nunca menciona a Dios en sus discursos. Su proyecto estrella es la privatización de la sanidad.

En el momento de escribir esto los herederos de Aznar se aferran al trono, mientras que Aguirre afila queda sus sables de cara a la guerra de sucesión, cuyas primeras notas ya han sonado, y el aspirante fraguista, Gallardón, se rehace de su (aparente) derrota en la primera escaramuza. En general su ala está desunida, con Piqué y Rato (de momento) fuera de juego, pero aún puede sonar el cuerno de batalla.

Quien logre hacerse con el mando puede lograr unir a la derecha española y darle un papel en la escena política para que, por fin, sepa la derecha democrática española quién es y cuál es su misión. O, por el contrario, puede prolongar una división interna que ha debilitado y desprestigiado a su partido y que ha costado cara a la política nacional. El Partido Popular se juega mucho en esta partida, pero no es el único. Lo que pase aquí no importa sólo al PP. Nos importa a todos. España entera se juega mucho en esta partida.

domingo, 3 de febrero de 2008

Otra buena cita

Esta nueva perla se le atribuye a Josef BREUER (1842 - 1925), el médico vienés con quien Sigmund Freud empezó a trabajar sobre la histeria, en la excelente película sobre el padre del psicoanálisis Freud, pasión secreta, de John Huston. No he podido comprobar si realmente salió de sus labios alguna vez, pero ¿qué más da si es apócrifa o no, siendo tan buena como es?
"La verdad es un veneno peligroso, que debe administrarse con la misma cautela que la estricnina: puede ser mortal" - Josef Breuer

sábado, 2 de febrero de 2008

Jaime Justicia

Hay en Nueva York un hombre que se dedica a denunciar públicamente, via internet, a los policías de tráfico que creen estar por encima de la Ley. Este hombre, armado tan sólo con una cámara y un desparpajo en ocasiones rayano en la temeridad, graba vídeos de agentes quebrantando las mismas normas que en teoría defienden y los cuelga en YouTube, donde tiene un canal propio. A este hombre se le conoce tan sólo por un pseudónimo: Jimmy Justice. Por cierto que recientemente ha aparecido en nuestro país un digno émulo de sus proezas: un tal Álvaro Puerta, del que todavía sabemos muy poco y cuya, de momento, única acción ha sido la denuncia de una infracción por parte de la Policía Municipal madrileña en Ciudad Universitaria.

No se puede negar que todo el asunto tiene una considerable vis comica. Sin embargo, por pintoresco que este justiciero del asfalto pueda parecer, la enseñanza que se puede sacar de sus acciones no es cosa baladí. Todo lo contrario: es algo de capital importancia. Lo que Jimmy Justice nos recuerda es que, ante un abuso del poder, no podemos permanecer pasivos.

Resulta un deslizamiento sumamente fácil para los que están investidos de potestad para ordenar creer que la tienen por ellos mismos. Creer que el poder es suyo, que no rinden cuentas. Es una tentación muy fuerte la de sustraerse al escrutinio público. Y es una tentación que da comienzo a muchas pesadillas. No nos engañemos, este demonio acecha a todos los poderosos, también a los nuestros. Por eso, no debemos permitir ni un paso más allá de la línea. No debemos ceder ni un ápice de autonomía. Por eso, no debemos olvidar que el poder nunca pertenece a quien lo ejerce, sino solamente al pueblo. Porque, como decía V, "el pueblo no debería temer a los gobiernos. Los gobiernos deberían temer al pueblo".

El canal de Jimmy Justice en YouTube es JimmyJustice4753. La primera aparición de Álvaro Puerta tuvo lugar en la sección Yo, periodista de El País.com el pasado 30 de enero, bajo el título "la ley tampoco aparca bien". Se hace eco de ella una entrada del mismo día en el blog Escribiendo, cuyo autor afirma ser confidente de Puerta.

martes, 29 de enero de 2008

Un triunfo público: el archivo del caso Leganés

Celebro que el día 21 de este mes la Audiencia Provincial de Madrid, en un auto contra el que no cabe recurso, confirme el archivo del caso de las supuestas sedaciones terminales irregulares en las urgencias del hospital Severo Ochoa de Leganés. La resolución, además, dispone que se tenga por no puesta toda referencia a "mala praxis médica". El doctor Luis Montes y su equipo son inocentes. Lamela se equivocó.

¿Se equivocó? No. Lamela sabía perfectamente lo que hacía cuando, en marzo de 2005, dio crédito a una acusación anónima que afirmaba que en las Urgencias del Severo Ochoa se habían cometido nada menos que 400 homicidios bajo la forma de sedaciones terminales.

Al entonces consejero de sanidad de la marquesa Aguirre no le importaban ni los médicos ni los pacientes; simplemente aprovechó una oportunidad. Una oportunidad para ganar para la derecha una batalla de imagen que finalmente ha perdido estrepitosamente: se trataba, por un lado, de desprestigiar la Sanidad Pública, y por otro, de presentarse como los grandes perseguidores de la eutanasia.

Presentando la competente práctica de Montes y sus médicos como "eutanasia masiva" (algún medio afín usó la expresión) prentendía menoscabar la confianza de todos en el Sistema Nacional de Salud, que los ciudadanos pensáramos que los médicos de urgencias eran unos asesinos, para, a renglón seguido, vendernos la salvación: el modelo de sanidad de gestión privada que tanto gusta al PP (los 8 nuevos hospitales de la CAM lo son). Un modelo que en la Comunidad Valenciana cuesta a todos más dinero del que costaban los hospitales públicos.

Y además, presentando sedaciones terminales (admitidas hasta por la Iglesia católica) como eutanasias, además de acrecentar esa desconfianza , conseguía presentar al PP ante el electorado conservador como el gran defensor de lo que la jerarquía eclesiástica cree que debe ser la vida.

Mentiras. Simplemente mentiras que acaban de ser tiradas por tierra. Un triunfo público.

viernes, 25 de enero de 2008

Por un Derecho Penal más consecuente

Hay en nuestro ordenamiento determinados institutos jurídico-penales que sólo se pueden explicar desde una determinada visión de las garantías penales que, en mi humilde opinión, resulta cuando menos poco coherente. Me refiero a figuras como la prescripción como forma de extinción de la responsabilidad criminal, la retroactividad de las disposiciones sancionadoras favorables, o la licitud de la analogía in bonam partem (construida doctrinal y jurisprudencialmente, por cierto).

¿Cómo se explica que, si pasa el tiempo suficiente desde la comisión de un delito, o peor aún, desde la imposición de una pena, y el responsable criminal logra sustraerse a la Justicia, deje de serlo? ¿O que las disposiciones sancionadoras no favorables no sean retroactivas pero las favorables sí? ¿O que la analogía in malam partem sea considerada ilícita, mientras la analogía in bonam partem parece completamente normal? Máxime cuando el artículo 4.1 CP establece que "las leyes penales no se aplicarán a casos distintos de los comprendidos expresamente en ellas", lo que parece claramente indicar que es ilícita cualquier forma de analogía.

Este tipo de instituciones, tan claramente favorables al reo, responden, creo yo, a un secular miedo a los excesos punitivos por parte del Estado: en la Europa continental de la codificación, aún estaba vívido el recuerdo del Derecho Penal del Antiguo Régimen, arbitrario y cruel, y se concebían los límites del ius puniendi (garantías penales) exclusivamente como garantías del reo frente al Estado.

Sin embargo, esto supone olvidar que la función primordial del Derecho Penal es proteger a la comunidad: las garantías penales no sólo son garantías del reo frente al Estado, sino también garantías de la comunidad frente al delincuente: no sólo garantizan al reo que no se le impondrá una pena mayor de la legalmente prevista o que no se le condenará por algo que no es delito; sino que también garantizan a la comunidad que no se le impondrá una pena menor ni que se le dejará impune si delinque.

A la luz de esta doble dimensión de las garantías penales, creo que resulta evidente la incoherencia de los institutos arriba mencionados: si se pretende proteger a la comunidad, ¿por qué se tiende tanto a la benevolencia con el delincuente? Ser excesivamente permisivo con el delincuente es también ser excesivamente cruel con la comunidad. Proteger en exceso la seguridad jurídica del reo es desproteger la de la comunidad.

Creo que un Derecho Penal consecuente es aquel que encuentra el equilibrio entre las garantías penales del reo y las de la comunidad. Mientras no se eliminen figuras como la prescripción como causa de extinción de la responsabilidad criminal, la licitud de la analogía in bonam partem o la retroactividad de las disposiciones sancionadoras favorables, el nuestro estará, a mi modo de ver, algo escorado de más hacia las garantías del reo.

miércoles, 23 de enero de 2008

Una buena cita

Esta perla es de Luis LEGAZ LACAMBRA (1906 - 1980), filósofo español del Derecho que estuvo en contacto con Hans Kelsen en Viena. La leí en los apuntes de "Derecho Penal - Parte General" del profesor Antonio Obregón, estudiando en el Colegio Mayor.

"O sirve a la vida, o no sirve para nada" - Legaz Lacambra

Qué gran verdad. Se puede predicar de todo, ¿no? Creo que a todos (a algunos más que a otros) nos vendría bien aplicárnoslo...